Uno de los momentos duros de mi vida
fue el tercer examen de mi oposición.
Recuerdo que estaba esperando mientras se examinaba otro opositor
y todo el que llegaba me preguntaba si estaba nerviosa.
¿Podéis imaginar una pregunta más absurda para el momento?
Yo trataba de mantener la calma...
A una de esas preguntas contesté:
"No, no estoy nerviosa; mi madre es japonesa y
me ha enseñado desde niña a mantener la calma"
Aún hoy tengo un amigo que sigue pensando que mi madre es japonesa.
Espero ser capaz de seguir las enseñanzas de mi madre japonesa
para superar la adolescencia de mis niñas.
Aquí os dejo unas etiquetas imprimibles para que
podáis regalar bonitos deseos a personas especiales.
Un saludito,